¿Hablamos?
Este es un espacio seguro para escribir, desahogarte o simplemente dejar constancia de que el insomnio también tiene sentido del humor. Prometo leerte con calma y sin prisas, preferiblemente a la luz del día —porque la noche, últimamente, la reservo para descansar los ojos y domesticar a mis ovejas mentales.
Así que adelante: escribe, pregunta o cuenta tu historia. Si algo he aprendido en todo este desvelo colectivo es que, a veces, lo que más se parece al descanso es una buena conversación con alguien que también ha estado mirando el techo… aunque sea por motivos distintos. De ti, seguro que sacaré un nuevo aprendizaje.